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Dugongo
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Siete preguntas que debes hacerle a cualquier agencia antes de firmar

Una lista para separar a quien va a trabajar de quien solo va a cobrar. Incluye las respuestas que deberías escuchar y las señales de alarma.

Publicado
Lectura
4 min
Autor
Dugongo

Publicamos esto sabiendo que nos aplica a nosotros también. Si alguna de nuestras respuestas te parece débil, es una razón legítima para no contratarnos.

El problema de contratar una agencia es que estás comprando algo que no puedes evaluar hasta meses después. Estas siete preguntas se pueden hacer en la primera llamada y separan bastante bien a quien va a trabajar de quien solo va a cobrar.

1. ¿A nombre de quién quedan las cuentas?

La respuesta correcta es: a nombre tuyo. Google Ads, Meta Business, Analytics, el dominio y el hospedaje deben estar en cuentas que tú controles, con la agencia como usuario invitado.

Si la agencia crea todo bajo su propia cuenta, el día que te vayas pierdes el historial de campañas, los datos de conversión y a veces hasta el dominio. Es la forma más común de dejar a un cliente amarrado sin que se dé cuenta.

Pregunta directa: «si terminamos el contrato mañana, ¿qué me llevo?»

2. ¿Cuánto es tu honorario y cuánto va a la plataforma?

Deben ser dos cifras separadas y visibles. Si te cotizan «15,000 pesos de marketing digital» sin desglosar, no puedes saber cuánto llega realmente a Google.

Hay agencias que cobran un porcentaje de la inversión publicitaria. Es un modelo legítimo, pero tiene un incentivo perverso obvio: ganan más si gastas más, no si vendes más. Si te lo proponen, que te lo digan de frente.

3. ¿Qué pasa si no funciona?

Nadie serio te va a garantizar ventas. Pero sí debe poder decirte:

  • En cuánto tiempo se sabrá si va bien o mal
  • Qué métrica concreta lo va a indicar
  • Qué se hace si esa métrica no se mueve

Cuidado con quien garantiza «primer lugar en Google». Nadie controla el algoritmo de Google, y quien dice lo contrario está mintiendo o no lo entiende.

4. ¿Me puedes enseñar un reporte real?

Con los datos del cliente tapados, pero completo. Fíjate en si el reporte habla de impresiones y alcance o de costo por adquisición y conversiones.

Las impresiones son fáciles de subir y no significan nada. Un reporte lleno de métricas que suben siempre es un reporte diseñado para tranquilizarte, no para tomar decisiones.

5. ¿Quién va a trabajar en mi cuenta?

En muchas agencias vende un socio y ejecuta un becario. No es malo que trabaje gente junior si hay alguien revisando, pero deberías saber quién toca tu cuenta y con qué frecuencia.

Pregunta cuántos clientes lleva esa persona al mismo tiempo.

6. ¿Cada cuánto nos vamos a hablar?

Que haya una fecha fija, aunque sea mensual. Las relaciones que se deterioran casi siempre empiezan por ahí: pasan dos meses sin reporte, el cliente pregunta, y la respuesta llega a la defensiva.

7. ¿En qué caso me dirías que no me conviene contratarte?

Esta es la que más información da, y la que menos gente hace.

Si la respuesta es «en ninguno, esto le sirve a todos los negocios», tienes enfrente a alguien vendiendo, no asesorando. No hay un servicio que le sirva a todos los negocios en todos los momentos.

Una respuesta honesta suena más bien así: «si no puedes sostener un presupuesto mensual, si no hay quien atienda lo que llegue, o si todavía no tienes claro qué vendes, no te conviene todavía».

Señales de alarma, en resumen

  • Garantiza posiciones o ventas
  • No desglosa honorario e inversión publicitaria
  • Crea las cuentas a su nombre
  • Reporta alcance e impresiones en vez de conversiones
  • No tiene un caso en el que te diría que no

Si vas a hablar con nosotros, llega con estas siete. Y si nuestras respuestas no te convencen, no firmes: sale más caro un año perdido que una llamada incómoda.

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